Ahi estabamos. Él con sus ojos violetas, que parecían negros como la misma noche que nos envolvía, rodeados por una fina capa de estrellas resplandecientes. Sus alas, también negras, con plumas de todos los tamaños, cubriendo su ancha espalda y fundiendose en la oscuridad de la noche. Apareció en su bello rostro una sonrisa, simplemente alucinante y cautivadora. Tantos siglos llenos de sufrimiento y todavia seguia sonriendo, relajado, como si no se diera cuenta del poder intimidante que emanaba. Dirigió su mirada a las miles de estrellas que adornaban el cielo por encima de nosotros. Sus manos, esas manos que tanto quería que sostuvieran las mías, apoyadas sobre el puente en el que estábamos parados.
Él amaba tanto a esas estrellas, y yo lo amaba tanto a él.
Me miro por encima del hombro y dijo suavemente
"Por las personas que miran a las estrellas y sueñan. Por las estrellas que escuchan Feyre querida, y por los sueños que se hacen realidad"
(Después de leer los libros de Sarah J. Mass, y específicamente 'Una corte de alas y ruina' (ante ultimo libro de la saga 'Una corte de rosas y espinas') quedo un gran vacío en mi, y descubrí que la única manera de llenarlo es escribir cosas que nunca pasaron en la relación de Rhys y Feyre, así que es eso)